
Apple sube Apple Music y encarece también dos niveles de Apple One
Apple ha subido los precios de Apple Music en Estados Unidos y ha elevado también Family y Premier dentro de Apple One. La compañía explicó el cambio de Music, pero no publicó una nota separada para el bundle.
Apple ha subido el precio de Apple Music en Estados Unidos. En la página oficial de precios, el plan Individual aparece ya en 11,99 dólares al mes en lugar de 10,99, el Family en 19,99 en vez de 16,99 y el Student en 6,99 frente a los 5,99 anteriores.
Apple ya lo había hecho antes, y lo bastante recientemente como para que la comparación sea exacta. A finales de 2022 subió el precio estadounidense de Apple Music de 9,99 a 10,99 dólares en el plan Individual y hasta 16,99 en el Family —las cifras de las que parte esta nueva subida— y dio a la prensa la misma explicación que ahora: el encarecimiento de las licencias. Dos subidas en menos de cuatro años suponen un cambio de ritmo para un servicio que había mantenido su precio de lanzamiento desde 2015 hasta entonces.
Los costes de licencias son una partida real y excepcionalmente grande en este negocio. La mayor parte de lo que recauda una suscripción de música en streaming vuelve a los titulares de derechos —las discográficas por las grabaciones, las editoriales y las sociedades de gestión por las composiciones— mediante acuerdos que se renegocian periódicamente y que suelen incluir garantías mínimas por suscriptor. Cuando esas tarifas suben, un servicio de streaming tiene tres opciones: absorber el coste, crecer en suscriptores lo bastante rápido para diluirlo o subir el precio de catálogo. Todo el sector ha recurrido a la tercera en los últimos años, y por eso las subidas en un servicio suelen ir seguidas de subidas en los demás.
El movimiento no se limita a la música. En la página de Apple One, el plan Individual sigue en 19,95 dólares al mes, pero Family pasa de 25,95 a 27,95 y Premier de 37,95 a 39,95. Apple, por tanto, ha dejado intacta la entrada del paquete y ha movido los dos escalones superiores.
La aritmética resulta más interesante que el titular. Apple Music Individual sube un dólar mientras que Apple One Individual no se mueve; Apple Music Family sube tres dólares mientras que Apple One Family sube dos. En ambos casos el paquete absorbe parte del incremento en lugar de trasladarlo, lo que significa que Apple One resulta ahora algo más ventajoso frente a Music por separado de lo que era el día anterior, aunque cueste más en términos absolutos. Quien compare las dos opciones tendrá que rehacer las cuentas en vez de dar por buena la respuesta de siempre.
Es una estrategia habitual en la fijación de precios por suscripción: los paquetes sirven para defenderse de las bajas, así que son el último lugar donde una empresa quiere subir precios con fuerza. Apple One combina Music, TV+, Arcade y almacenamiento de iCloud+, y el nivel Premier añade el resto de servicios y la mayor capacidad de almacenamiento. Esos niveles superiores son también donde se concentran los hogares —varios dispositivos, varias bibliotecas, una sola factura—, lo que los convierte a la vez en los clientes más fieles y en los más expuestos a un cambio en cualquiera de las líneas.
Apple sí dio una explicación directa para Music, pero no acompañó con una nota equivalente cada cifra del paquete. Según la declaración que recogió 9to5Mac, la subida de Apple Music responde al aumento de los costes de licencias. Esa justificación encaja de forma clara con el servicio musical por separado. En cambio, la página de Apple One no publica una explicación aparte sobre por qué Family y Premier avanzan al mismo tiempo.
Para el lector, la conclusión útil es que la última ola de precios de Apple ha pasado del hardware a los servicios recurrentes. El cambio de fondo es fácil de cuantificar: Apple Music se encarece por sí mismo y el paquete ofrece algo menos de resguardo frente al precio que el día anterior, sobre todo para las familias que ya usan varias suscripciones de la compañía.
Antes de que llegue la nueva tarifa conviene dar algunos pasos prácticos. Los cambios de precio de este tipo suelen aplicarse en el siguiente ciclo de facturación y no de forma inmediata, y los suscriptores reciben aviso previo, lo que deja un margen para revisar qué se está pagando en realidad. Las preguntas pertinentes son concretas: cuántos de los servicios incluidos se abren en un mes cualquiera, cuánto almacenamiento de iCloud+ se necesita de verdad y si en casa hay más de una biblioteca musical. Apple ofrece además, desde hace tiempo, un plan Individual anual con descuento para Music, que gana atractivo cada vez que se mueve el precio mensual.
Los estudiantes deberían comprobar su situación por separado. La tarifa para estudiantes depende de una matrícula verificada y vuelve al precio estándar cuando esa verificación caduca, de modo que una subida en ese nivel puede coincidir con un vencimiento y sumarse a él. Quien lea desde fuera de Estados Unidos debe tener en cuenta que estas son cifras estadounidenses: Apple fija los precios de suscripción mercado a mercado, y las subidas no llegan necesariamente a otros países al mismo tiempo ni en la misma proporción.
La señal de fondo tiene que ver con dónde está aplicando Apple su presión de precios. Los servicios son la parte del negocio que crece sin necesidad de fabricar nada, y una base de suscriptores es el único sitio donde una compañía puede aumentar los ingresos por cliente sin lanzar un producto. Eso convierte los ajustes periódicos de precio en un rasgo estructural y no en un episodio ocasional. La pregunta abierta es si el resto del catálogo de suscripciones de Apple seguirá a Music en su subida: la compañía no lo ha dicho y el 17 de julio no dio ninguna indicación en un sentido ni en el otro.