
Tras los MacBook, el siguiente turno sería para los Mac de sobremesa de Apple
Con la gama portátil ya actualizada, la atención se desplazó hacia Mac Studio y Mac mini como los siguientes candidatos lógicos dentro del calendario M5.
Cuando Apple presentó en marzo el MacBook Air con M5 y los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max, marcó el comienzo de la generación M5, no su final. Varios Mac de sobremesa siguen funcionando con chips de generaciones anteriores, y todo apunta a una oleada de actualizaciones en los próximos meses.
Ese escalonamiento es lo habitual. Los sobremesas de Apple nunca han avanzado al mismo paso que sus portátiles, y rara vez avanzan al mismo paso entre sí. El Mac Studio llegó en marzo de 2022, recibió una nueva generación de chip a mediados de 2023 y otra en la primavera de 2025. El Mac mini se rediseñó en torno a los chips M4 y M4 Pro en octubre de 2024, en un chasis mucho más pequeño y con un precio de entrada más bajo. El iMac de 24 pulgadas ha tendido a llegar en otoño. Tres productos, tres ritmos.
El siguiente paso más claro en las informaciones actuales es el Mac Studio. AppleInsider, Macworld y MacRumors han apuntado a Mac de sobremesa renovados después del ciclo de MacBook de primavera, con el Mac Studio apareciendo de forma constante en los primeros puestos de la cola. Las informaciones de principios de 2026 mencionaban a menudo una ventana a mitad de año, pero el calendario exacto sigue siendo movedizo y Apple no ha confirmado ningún evento de lanzamiento.
El M5 Ultra sigue siendo la parte más llamativa del conjunto de rumores porque Apple nunca llegó a comercializar un M4 Ultra en un Mac. Si las informaciones actuales se confirman, el próximo Mac Studio pasaría de máquinas de clase M3 Ultra directamente a una generación M5 Ultra.
Hay una razón estructural por la que el nivel Ultra es el más difícil de anticipar. Todos los chips Ultra que Apple ha comercializado se han construido uniendo dos dados Max mediante la interconexión UltraFusion que presentó en 2022, lo que significa que un Ultra solo puede existir si el dado Max correspondiente se diseñó con esa conexión prevista. Apple ya ha dicho que no todas las generaciones tendrán un Ultra, y el Mac Studio de 2025 lo confirmó al combinar en un mismo producto un Max de la generación vigente con un Ultra de la generación anterior.
Los recuentos concretos de núcleos de CPU y GPU siguen siendo especulativos, así que la conclusión más segura tiene que ver con el posicionamiento y no con cifras exactas. Se espera que el próximo chip de sobremesa de gama alta apunte a las mismas cargas creativas y técnicas exigentes que los Mac de clase Ultra anteriores, con más margen para vídeo, 3D y tareas de IA en local.
Lo que ha cambiado en silencio la razón de ser del Mac Studio es la memoria, no los núcleos. Como Apple silicon integra CPU, GPU y RAM en un mismo paquete, la cantidad de memoria unificada que se puede configurar en una máquina fija un techo rígido para el tamaño del modelo o del proyecto que cabe en ella a la vez. Los sobremesas de clase Ultra han ofrecido capacidades de memoria a las que ningún portátil de Apple se acerca, y por eso el Studio se ha convertido en la máquina que se compra específicamente para ejecutar modelos grandes en local.
El Mac mini también está en la cola para una actualización a M5. Las informaciones siguen situando versiones con M5 y M5 Pro en algún punto de la próxima fase del despliegue de sobremesa, posiblemente junto al Mac Studio o poco después, aunque la ventana precisa esté menos definida de lo que sugerían rumores anteriores. El sobremesa compacto se ha convertido en uno de los Mac más vendidos de Apple gracias a su precio agresivo y a un rendimiento sorprendentemente solvente, y una actualización a M5 afianzaría todavía más esa posición.
Su segundo público es menos visible. Desde que el rediseño de 2024 lo redujo aproximadamente a la superficie de un Apple TV, el mini se ha vuelto habitual en armarios y bastidores: servidores de compilación, granjas de integración continua, máquinas de desarrollo alojadas. A ese comprador le importa el rendimiento por vatio y por litro más que las cifras de referencia de titular, y renueva el hardware siguiendo un calendario fijo al margen de los análisis.
También se espera un iMac con M5 antes de que acabe 2026, aunque su calendario es menos seguro. Algunos analistas sugieren que podría llegar junto al Mac mini, mientras que otros lo sitúan más adelante, en otoño, junto a los nuevos iPhone.
Lo que sigue sin estar claro es el lugar del Mac Pro en este mismo ciclo. Las informaciones públicas más sólidas se centran ahora en el Mac Studio y el Mac mini, no en un nuevo Mac Pro de formato torre, así que resulta más prudente considerar que el Mac Pro está fuera de foco antes que inminente.
La dificultad del Mac Pro es estructural más que de calendario. Desde la transición a Apple silicon, la torre ofrece expansión PCIe pero el mismo chip y la misma memoria unificada soldada que el Mac Studio, lo que le dejaba un argumento estrecho: cómprelo si necesita tarjetas; si no, compre la caja pequeña. A menos que Apple diseñe un componente de sobremesa que una torre pueda aprovechar de verdad, otro Mac Pro sería sobre todo una carcasa más grande alrededor de un chip más rápido.
Para quien esté comprando ahora, la lectura práctica es sencilla. Las máquinas que siguen con Apple silicon de primera o segunda generación son las que tienen algo material que ganar, y sus propietarios son aquellos para quienes la espera merece la pena. Un Mac mini comprado en el último año no se verá claramente superado por una actualización intermedia. Y como Apple no ha confirmado nada de esto, la única fecha firme de la historia es la de la máquina que ya está sobre la mesa.
Por ahora, la historia del M5 en el sobremesa parece escalonada más que completamente trazada. Los portátiles se movieron primero, y las señales concretas siguientes apuntan a que el resto de la gama de sobremesa de Apple irá tomando forma por etapas.