Los informes cruzados dejaron todavía abierto el calendario del iPhone plegable
A comienzos de abril convivieron dos relatos creíbles pero incompatibles sobre el primer iPhone plegable de Apple: uno subrayaba la tensión técnica y otro decía que el objetivo interno seguía vivo. La conclusión honesta seguía siendo la cautela.
El iPhone plegable de Apple fue una de las historias más móviles de comienzos de abril de 2026 precisamente porque las publicaciones disponibles apuntaban en direcciones distintas. Reuters, al resumir a Nikkei Asia, habló de problemas de ingeniería más serios de lo previsto durante la fase de pruebas y advirtió de que la producción en masa y los envíos podían retrasarse varios meses.
Horas después, 9to5Mac recogió un informe de Bloomberg firmado por Mark Gurman según el cual Apple seguía apuntando a su ventana habitual de septiembre. Incluso esa lectura más optimista evitaba presentar el calendario como cerrado: también admitía que la complejidad del producto podía afectar al suministro y mover la disponibilidad exacta.
Lo importante era, por tanto, la fricción entre ambas versiones. La lectura más sólida en ese momento no era que Apple hubiera fijado ya una fecha, ni que el proyecto hubiera saltado sin remedio a 2027. Era que Apple seguía aspirando a un lanzamiento en 2026 mientras atravesaba una fase de ingeniería especialmente delicada para un formato totalmente nuevo.
Para el lector de OneMoreThing, el encuadre correcto el 9 de abril era el de un calendario discutido, no el de una promesa de lanzamiento. El iPhone plegable seguía siendo plausible para 2026, pero las fuentes disponibles no permitían escribir como si Apple ya hubiera confirmado la agenda.