Columnas de un tribunal estadounidense como imagen ilustrativa; no es el tribunal del caso Apple Pay.

Colin Lloyd / Unsplash · Unsplash License

Un juez federal permite a los bancos unirse contra Apple por las comisiones de Apple Pay

Una demanda antimonopolio presentada en Estados Unidos en 2022 ha superado un obstáculo procesal importante. El juez federal Jeffrey White ha certificado una clase de demandantes, de modo que los bancos y cooperativas de crédito estadounidenses que emiten tarjetas compatibles con Apple Pay pueden actuar juntos. También rechazó la petición de Apple para excluir el testimonio de expertos de la parte demandante. La certificación no decide quién tiene razón: permite tramitar las reclamaciones semejantes en un mismo proceso.

4 minFinanzasA8S

Qué comisiones cuestiona la demanda

El caso se refiere a una operación que la mayoría de los usuarios de iPhone no ve. Cuando se utiliza en Apple Pay una tarjeta emitida por un banco, la entidad paga una comisión a Apple. Según la demanda, es del 0,15 % para las tarjetas de crédito y de medio centavo por operación para las de débito. En una compra de 1.000 dólares con tarjeta de crédito, los 1,50 dólares los paga el emisor a Apple, no el cliente ni el comercio directamente.

Los demandantes sostienen que la comisión existe porque Apple bloqueaba el acceso de los monederos rivales al chip NFC del iPhone y convertía Apple Pay en la única opción de pago sin contacto. Android permite que varios monederos utilicen el NFC sin cobrar una comisión equivalente al emisor. La cifra de hasta 1.000 millones de dólares al año procede de la reclamación de los demandantes; no es una pérdida reconocida por el tribunal.

Apple ya ha cambiado la política

Desde iOS 18.1, Apple ofrece a determinadas aplicaciones de terceros interfaces para realizar transacciones sin contacto mediante NFC. Estados Unidos, Canadá, Japón y Reino Unido figuran entre los territorios disponibles, aunque los desarrolladores deben obtener autorización y cumplir condiciones contractuales, técnicas y regulatorias. En 2024, la Comisión Europea también hizo jurídicamente vinculantes los compromisos de Apple para abrir la tecnología de pago «tap and go» a competidores en el EEE.

El litigio, por tanto, no trata únicamente de si el NFC está cerrado hoy. Los demandantes piden recuperar las comisiones pagadas en años anteriores y medidas que pongan fin a las políticas denunciadas. Que el acceso técnico exista ahora tampoco significa que un monedero rival tenga ya una cuota significativa en Estados Unidos.

Qué cambia para quien usa un iPhone

La certificación de la clase no cambia el importe que aparece al pagar. La comisión descrita en la demanda la abona el emisor de la tarjeta, no la persona que lleva el iPhone. Si los bancos redujeran sus costes, podrían mejorar sus programas de recompensas, cambiar sus tarifas o no trasladar el ahorro. El resultado del caso no implica un pago automático a todos los usuarios de Apple Pay.

El proceso permite examinar conjuntamente el antiguo control de Apple sobre el NFC y la apertura posterior de la plataforma. La certificación no demuestra que los demandantes vayan a ganar, pero evita que cada entidad repita el mismo pleito y lleva al centro del caso las pruebas de los expertos, el poder de mercado y el daño económico. Queda por ver si habrá juicio sobre el fondo y si prosperarán las peticiones de indemnización o de medidas cautelares.

Fuentes